Pedro Sánchez ha comparecido en el Congreso y ha protagonizado un enfrentamiento brutal con Feijóo y Abascal. El presidente del Gobierno ha dejado claras varias cosas: se acabó regalar dinero público a los ricos mientras se destruye la sanidad y la educación pública. Y sobre todo, ha dejado en evidencia la hipocresía del PP y VOX con el tema del patriotismo.
Porque resulta que defender España no es pasear con banderas preconstitucionales ni gastarse el 5% del PIB en comprarle armas a Trump, como quiere VOX. Defender España es apostar por la sanidad pública, por la educación pública, por las residencias donde cuidan a nuestros mayores. Esa es la España que merece la pena defender.
Feijóo ha intentado atacar con datos de privatización sanitaria y Sánchez le ha dado la vuelta completamente. En Andalucía llevan dos días gobernando y ya hablan como si hubieran construido ellos todo el sistema público. En Cataluña gobiernan los socialistas desde hace dos minutos y resulta que la culpa de la privatización es de Illa, cuando fueron Convergència y Junts los que estuvieron décadas destrozando lo público.