México está viviendo algo más peligroso que cualquier conflicto armado: un ataque de desinformación masiva. Las protestas que vimos hace unos días contra el gobierno […]

México está viviendo algo más peligroso que cualquier conflicto armado: un ataque de desinformación masiva. Las protestas que vimos hace unos días contra el gobierno de Claudia Sheinbaum no fueron espontáneas, fueron cuidadosamente fabricadas por grupos de extrema derecha usando granjas de bots, cuentas falsas y millones de pesos invertidos en crear la ilusión de un país al borde del colapso.

Esto es guerra híbrida moderna: no se necesitan tanques, basta con algoritmos, mentiras bien coordinadas y dinero para desestabilizar gobiernos legítimos. Y lo preocupante es que esta estrategia se replica en toda América Latina.