Trump literalmente está destruyendo el ala este de la Casa Blanca para construirse un salón de baile de 300 millones de dólares. Pero ojo, que […]

Trump literalmente está destruyendo el ala este de la Casa Blanca para construirse un salón de baile de 300 millones de dólares. Pero ojo, que esto no es lo peor.

Bernie Sanders lo ha dicho claramente: Estados Unidos ya no es una democracia, es una oligarquía. Cuando Trump tomó posesión, a su lado estaban Elon Musk, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg. Un gabinete con 460.000 millones de patrimonio combinado. Podrían comprar Dinamarca si quisieran.

Musk invirtió 270 millones en la campaña de Trump y ya ha ganado 186.000 MILLONES desde las elecciones. ¿Una donación? No, amigos, una inversión brutal. Y mientras tanto despiden a 17 inspectores, movilizan al ejército contra ciudades demócratas y están construyendo un autoritarismo al estilo de Hungría o Turquía.

Los expertos están aterrados. La democracia estadounidense ha caído de 67 a 55 puntos. Como dice Bernie Sanders: «Estamos viendo el crecimiento de la oligarquía, del autoritarismo y de la cleptocracia». El imperio americano se desmorona desde dentro.