Esto es gravísimo y nadie está hablando de ello. Estados Unidos está persiguiendo y abordando petroleros comerciales en aguas internacionales del Atlántico. El caso del «Vela Uno» es escalofriante: la Guardia Costera estadounidense intentó abordarlo por la fuerza, el buque huyó emitiendo 75 señales de socorro, y ahora está siendo perseguido como si fuera un barco pirata.
¿Desde cuándo EEUU puede atacar el comercio internacional libremente? Estamos hablando de interceptar buques comerciales en alta mar, una práctica que viola el derecho internacional y que puede desencadenar conflictos muy graves. Trump está jugando con fuego: perseguir petroleros que van a Venezuela o que transportan crudo ruso es una provocación peligrosa que puede escalar en cualquier momento.