Santiago Abascal ha expulsado a Xavier Ortega Smith de la dirección nacional de VOX, y lo ha hecho justo en fechas navideñas para que pase lo más desapercibido posible. Pero aquí no se nos escapa nada.
Ortega Smith era uno de los fundadores del partido y su secretario general, pero Abascal ha decidido hacer limpieza interna y cargárselo sin contemplaciones. La estrategia está clara: soltar la bomba cuando todo el mundo está de vacaciones para minimizar el impacto mediático.
VOX se está desmoronando por dentro, y esta es solo otra prueba más de que detrás del discurso patriótico solo hay peleas por el poder y sillones. Como siempre, todo queda en familia.