La derecha española ha tocado fondo. El PP de Madrid ataca a Pedro Sánchez por desear «Felices Fiestas» diciendo que es un ataque a la Navidad y a Occidente. Pero aquí viene lo bueno: tenemos 200.000 tweets del propio PP, de Rajoy, Cifuentes, y hasta del portavoz de Ayuso diciendo exactamente lo mismo.
¿Qué ha pasado? Que han importado la guerra cultural más ridícula del trumpismo estadounidense sin ni siquiera revisar su propia hemeroteca. Mientras los problemas reales se acumulan – vivienda, empleo, servicios públicos – ellos montan dramas por cómo felicitamos las fiestas.
Lo más patético: hasta Agustín Laje y los voceros de Milei caen en la misma contradicción. La derecha que dice defender la libertad de expresión ahora quiere dictarnos cómo hablar. Un espectáculo bochornoso de hipocresía y falta de proyecto político propio.