Las Panteras Negras están de vuelta y patrullan armadas por las calles de Filadelfia. Rifles de asalto, subfusiles, boinas negras… el Black Panther Party ha resurgido en Estados Unidos y Trump no puede soportarlo. El FBI las llamó «la mayor amenaza para la seguridad interna del país» en los años 60, pero ahora vuelven en un momento crítico.
Mientras Trump militariza las calles con la Guardia Nacional y expulsa a inmigrantes, las comunidades se organizan para defenderse. Tienen el derecho constitucional de ir armados, pero para Trump esto es inaceptable. Necesita el caos para justificar la mano dura. Y en medio de todo esto hay elecciones que podrían cambiarlo absolutamente todo.
Nadie sabe cómo va a acabar esta bomba de relojería. Lo que está claro es que Estados Unidos está al borde de algo muy gordo.