Abuchean al vicepresidente JD Vance en los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán y esto explica mucho más de lo que parece. 65.000 personas le gritaron en el estadio de San Siro, pero las cadenas estadounidenses como NBC manipularon el audio para que su audiencia no lo escuchara. Mientras tanto, el resto del mundo vio la realidad: Europa ya no aguanta a Trump.
Las cifras son brutales. En Dinamarca el rechazo a EEUU es del 84%, en Alemania 72%, en Reino Unido 64%, en España 66%. Y no solo eso: China está ganando terreno como nunca. La percepción de EEUU cayó de +20 a -5 en solo un año, mientras China subió de +5 a +14. Trump está consiguiendo en meses lo que parecía imposible: destruir décadas de alianzas y convertir a Estados Unidos en el país más rechazado por sus propios socios históricos.
Lo peor es que Trump sigue negando la realidad. Dice que «aquí nos quieren», pero lo abuchean hasta en el Kennedy Center que ahora se llama Kennedy Trump Center. Es el fin de la hegemonía estadounidense tal y como la conocíamos.