Jeffrey Epstein, el abusador más famoso del mundo, escribió un email en diciembre de 2017 donde alertaba sobre algo muy grave: sospechaba que Donald Trump tenía demencia. Mientras Trump estaba en la Casa Blanca ejerciendo como presidente, su «amigo» Epstein ya veía síntomas preocupantes y lo dejó por escrito.
Estos emails han salido a la luz ahora y confirman lo que muchos llevamos años viendo: el deterioro mental evidente de Trump. Epstein no sólo mencionó la demencia, sino que también habló de la obsesión de Trump con la violencia, sus problemas con la memoria y su comportamiento cada vez más errático.
Lo más grave es que esto no es una teoría de internet, son documentos reales que demuestran que incluso la gente de su círculo más cercano ya veía que Trump no estaba en condiciones de gobernar. Y aun así, aquí estamos, con Trump de vuelta en la presidencia mientras su mente sigue deteriorándose día a día.