Mariló Montero decidió ir a La Revuelta para criticar la supuesta falta de libertad en TVE y acabó recibiendo el repaso de su vida. Desde el primer minuto, Broncano y el público la pusieron en su sitio desmontando su discurso sobre la «censura» mientras ella literalmente estaba diciendo lo que quería en prime time.
Lo que empezó como un intento de dar lecciones acabó siendo una masterclass de cómo la derecha española confunde «libertad de expresión» con «que nadie me critique». Porque sí, puedes decir lo que quieras, pero los demás también pueden responderte. Y vaya si le respondieron.