Israel publicó un vídeo en sus redes mostrando cómo destruía un helicóptero iraní. El problema es que no era un helicóptero. Era una pintura en el suelo. Y eso lo resume todo.
Irán lleva años construyendo una estrategia militar que no busca ganar en el campo de batalla, sino hacer que ganar le salga demasiado caro a Estados Unidos. Drones de 30.000 dólares contra misiles Patriot de 4 millones. Pinturas en el asfalto contra tecnología de precisión. Y los arsenales de la región aguantando, según los propios planificadores militares, cuatro días a este ritmo.
Trump está metido en exactamente el tipo de guerra que prometió no librar. Y su base empieza a hacerse preguntas incómodas.
En este vídeo te cuento los números reales, la estrategia iraní, y por qué este conflicto tiene un problema político que nadie en la Casa Blanca sabe cómo responder.