IRÁN ATRAPÓ A TRUMP. ESTÁ TOTALMENTE ACABADO.

Lo que no te están contando es lo que hay detrás del espectáculo: 11.300 millones de dólares gastados en menos de dos semanas, confirmado por […]

Lo que no te están contando es lo que hay detrás del espectáculo: 11.300 millones de dólares gastados en menos de dos semanas, confirmado por el propio Pentágono. El liderazgo iraní sigue intacto según la inteligencia estadounidense. Irán ha elegido un nuevo líder supremo, más duro que el anterior, y Trump no pudo hacer nada para impedirlo. Y como remate, un misil estadounidense destruyó una escuela en Irán con más de 170 víctimas, la mayoría niñas. La respuesta de Trump fue sugerir que quizás Irán tenía misiles Tomahawk. Sus propios misiles.

El problema de fondo es más serio que el bailecito ridículo: Trump confunde el impacto mediático con la geopolítica real. Irán no es Venezuela. Tiene 90 millones de habitantes, un régimen atrincherado desde hace medio siglo, milicias por toda la región y el control del estrecho de Ormuz. Y tiene algo que Trump no tiene: paciencia.

Mientras el mundo observa el desmoronamiento acelerado de la credibilidad estadounidense, Trump baila en un escenario. Eso lo resume todo.