Se cumple un mes de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y Donald Trump ha salido en público a decir que han ganado la guerra. El problema es que el ejército iraní ha respondido en tiempo real con esta frase: «No llames acuerdo a tu derrota.» El Estrecho de Ormuz sigue cerrado, los ataques con drones continúan y Arabia Saudí ha tenido que salir a desmentir públicamente las palabras del propio Trump. Así están las cosas después de cuatro semanas de conflicto.
Hoy analizamos también el episodio más surrealista de esta guerra: Trump hablando de un «regalo secreto» que le ha mandado Irán y que no puede enseñar. Ni el nombre del regalo, ni quién se lo mandó, ni qué significa. Solo que es precioso y vale muchísimo dinero. Es el nivel del presidente de la nación supuestamente más poderosa del mundo, con el dedo sobre el botón nuclear. Si no fuera tan grave, daría para una película de los Hermanos Marx.
Lo que está claro es que no hay victoria, no hay acuerdo, no hay estrategia. Hay un hombre de 80 años que rompió el jarrón y ahora dice que está negociando para arreglarlo con pegamento. Y por el camino, miles de personas han perdido la vida mientras los mercados tiemblan y el precio de la energía se dispara.