ESPAÑA GANA EN ORMUZ. ABREN EL ESTRECHO. TRUMP RABIA.

Irán acaba de publicar algo sin precedentes: la Embajada de Irán en España ha confirmado oficialmente que España puede transitar por el Estrecho de Ormuz, […]

Irán acaba de publicar algo sin precedentes: la Embajada de Irán en España ha confirmado oficialmente que España puede transitar por el Estrecho de Ormuz, mientras sigue cerrado para Estados Unidos, Israel y buena parte de sus aliados. Es decir, España tiene ahora mismo un privilegio diplomático que no tienen Francia, Alemania ni el Reino Unido. ¿Y cómo se llegó hasta aquí? Con una decisión valiente tomada hace semanas: decirle no a la aventura militar de Trump sin pedir permiso a nadie.

Mientras tanto, Trump lleva semanas publicando mensajes de medianoche amenazando con destruir a quien no le obedezca, poniendo ultimátums de 48 horas que no cumple y proclamando victorias que Irán desmiente en público. El Estrecho sigue cerrado para él. China negoció su propio acceso y de paso le dio al dólar un golpe estratégico al exigir que el comercio se facture en yuanes. Y el PP, que llegó a llamar al Secretario de Estado de Trump antes que hablar con nuestro propio ministro de Exteriores, ha tenido que tragarse sus palabras y sumarse al «no a la guerra» que siempre fue la posición correcta.

Esto no se hizo para conseguir ventajas. Se hizo porque era lo correcto. Y resulta que a veces, no siempre pero a veces, hacer lo correcto también tiene consecuencias positivas. Primero el gas argelino, ahora el Estrecho de Ormuz. España está construyendo una política exterior digna mientras Trump demuestra que confundir fuerza bruta con poder tiene un límite muy claro.