Javier Milei está acabado. Lo que prometió como autocrática tras perder por 14 puntos en Buenos Aires ha terminado siendo un viaje vergonzoso a Estados Unidos para arrodillarse ante Trump y mendigar 20 mil millones de dólares.
Del «¡Yo soy el león! ¡Viva la libertad carajo!» a un triste «vamos, vamos, que se puede…» leyendo discursos con la mirada baja y sin un ápice de convicción. Mientras tanto, los audios filtrados de Diego Spagnolo revelan que Karina Milei, su hermana y «jefa», cobraba un 3% en sobornos de medicamentos. Medio millón de dólares al mes. Y cuando lo denunciaron, echaron al denunciante.
Las encuestas se estrechan semana tras semana. La ventaja libertaria que parecía cómoda ahora está en el margen de error. Algunas consultoras ya dan ganadora a la oposición. Con la economía destrozada, la Bolsa argentina como la peor del mundo, jubilados cobrando menos de 400 dólares y ahora vendiendo el litio y el uranio a Estados Unidos a cambio de deuda… normal que esté destruido.