Javier Milei ha tenido una de las peores entrevistas de su vida después de volver de Estados Unidos. Balbuceos, respuestas incoherentes, preguntándole al periodista cómo hacer su trabajo… todo mientras intenta defender lo indefendible: que Argentina se está convirtiendo en una colonia de Trump.
Lo más grave: Trump ni siquiera sabe cuánto tiempo lleva Milei gobernando (dice «cuatro años» cuando solo lleva dos), no entiende lo que dice en español y lo humilla públicamente. Mientras tanto, Milei se emociona como un niño porque Trump le firmó una foto con un bolígrafo.
Espert, los vínculos con narcos, Karina Milei y el escándalo del 3%… Todo mientras el 80% de los argentinos no llega a fin de mes. Esto ya no es política, es un problema mucho más profundo.