ACABA DE PASAR ESTO Y ESTOY MUY ENFADADO. VENDIDOS A ISRAEL.

Israel detuvo con violencia a un suboficial del ejército español desplegado en misión de paz de Naciones Unidas en el Líbano. El convoy estaba perfectamente […]

Israel detuvo con violencia a un suboficial del ejército español desplegado en misión de paz de Naciones Unidas en el Líbano. El convoy estaba perfectamente identificado, llevaba alimentos a población civil, y aun así soldados israelíes arrancaron al militar de su vehículo, lo trasladaron a una aldea cercana y sometieron al resto de la tripulación a conductas agresivas. Hasta el ABC lo reconoce. Esto no fue un malentendido burocrático. Fue un acto de violencia contra las Fuerzas Armadas españolas.

Y la respuesta del Partido Popular, el principal partido de la oposición, el que se llena la boca de patria, bandera y defensa del Ejército, fue comparar esa detención con… un control de tráfico en la M-30. Su portavoz, Esther Muñoz, dijo literalmente que ella había estado más tiempo retenida en un atasco. Mientras tanto, Ayuso lleva años diciéndole a Israel que «siempre encontrará en Madrid su casa», Abascal se fue a hacer una foto con Netanyahu el día después de que bombardearan un campo de refugiados, y VOX tardó horas en reaccionar cuando Israel prohibió la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro. El patrón es sistemático: ante cualquier cosa que haga Israel, la derecha española mira hacia otro lado o directamente lo justifica.

La pregunta que hay que hacerse es una sola: ¿qué le debe el PP, VOX y toda esa derecha al Estado de Israel? Porque esto no es un desliz, es una línea política. Y la próxima vez que alguien de ese espacio venga a darte lecciones de patriotismo, recuérdales lo que hicieron cuando un militar español fue detenido con violencia por un ejército extranjero.