Este funeral de Charlie Kirk ha sido una de las cosas más delirantes y terroríficas que he visto en mucho tiempo. 73.000 personas convirtiendo un funeral en un mitin político, con Trump diciendo abiertamente que odia a sus oponentes políticos mientras el vicepresidente habla de «erradicar el mal».
Es increíble cómo han conseguido convertir la muerte de este activista ultraderechista en una especie de canonización política. Marco Rubio comparándolo literalmente con Jesucristo, Steve Bannon amenazando con conseguir «muchas más cabelleras»
Es terrorífico pensar que esto es solo el principio. Como dice en el vídeo, probablemente dentro de unos años miraremos hacia atrás y diremos: aquí fue donde empezó todo.