Este domingo España ha vivido una grave tragedia ferroviaria en Córdoba. Al menos treinta y nueve personas han muerto y más de 47 han resultado heridas cuando un tren de Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarriló y colisionó con un Alvia. Los últimos tres vagones del Iryo se salieron de la vía y quedaron cruzados justo cuando pasaba el otro tren en dirección contraria.
Pero claro, antes de conocer siquiera las causas del accidente, antes de que los equipos de emergencia terminen su trabajo, ya tenemos a los buitres del PP intentando sacar rédito político de una tragedia. Ayuso y Tellado han empezado a señalar a Sánchez sin pruebas, a culpar al gobierno, a inventarse teorías cuando ni siquiera han terminado de investigar qué ha pasado.
Es repugnante ver cómo utilizan a las víctimas, cómo les importa más el titular que las familias destrozadas. No tienen vergüenza. Mientras los servicios de emergencia trabajan contrarreloj, estos personajes ya están montando su circo mediático.