CHINA GANA LA GUERRA SIN DISPARAR UN TIRO EN IRÁN. TRUMP HA FRACASADO.

Irán acaba de anunciar que el Estrecho de Ormuz está abierto para todos los países… menos para Estados Unidos, Israel y sus aliados. No es […]

Irán acaba de anunciar que el Estrecho de Ormuz está abierto para todos los países… menos para Estados Unidos, Israel y sus aliados. No es una declaración diplomática. Es un mapa del nuevo mundo que está emergiendo. Un mundo donde el paso de los barcos ya no lo decide Washington, sino Teherán. Y mientras eso ocurre, China avanza sin disparar un solo tiro, negociando el tránsito de su petróleo en yuanes, dando una palada de tierra a la tumba del petrodólar.

Trump lanzó la Operación Furia Épica el 28 de febrero bombardeando Irán en medio de negociaciones activas, sin avisar a ninguno de sus aliados. Ahora, con el Brent superando los 100 dólares y 200 barcos varados frente al estrecho, llama a esos mismos aliados para que manden sus barcos, sus marineros y su dinero a ordenar el caos que él montó. Europa lo está debatiendo. América Latina lo está pagando en el precio de los alimentos y los combustibles. Y nadie les preguntó nada.

El nuevo orden que nace en Ormuz no es el que Trump quería. Es uno donde un país que lleva semanas siendo bombardeado tiene suficiente palanca para decidir quién pasa y quién no por el corredor energético más importante del planeta. Eso no es el fin de la hegemonía americana. Pero es, claramente, su declive visible. El momento en que el mundo dejó de fingir que no lo estaba viendo.