Han condenado al Fiscal General del Estado a dos años de inhabilitación y a pagar 10.000€ al novio de Ayuso, un defraudador confeso que admitió haber estafado 350.000€ a Hacienda y cobró 2 millones en comisiones por mascarillas durante la pandemia.
Lo más grave: cuatro periodistas testificaron bajo juramento que ellos tenían esos correos ANTES que el Fiscal, pero cinco jueces conservadores del Supremo han ignorado completamente sus testimonios. Es decir, han condenado por «revelar» algo que ya estaba en las redacciones de los principales medios.
Mientras tanto, el novio de Ayuso acaba de comprarse un ático de lujo encima del piso donde viven. La presidenta de Madrid es intocable: primero cayó Pablo Casado por investigar a su hermano comisionista, y ahora cae el Fiscal General por desmentir sus mentiras. Analizamos este ataque sin precedentes al Estado de Derecho.