Han asesinado de un disparo al activista ultraderechista Charlie Kirk mientras daba una charla en la Universidad de Utah. Un francotirador le disparó en el cuello desde más de 200 metros de distancia, acabando con su vida prácticamente en el acto. Lo terrible es que estaba hablando precisamente sobre las masacres por armas en Estados Unidos.
Lo peor es que Trump está usando esto como su «quema del Reichstag» particular para justificar ir contra cualquier oposición. Esto no pinta nada bien para la democracia americana.