EEUU acusa a México de interferir en sus elecciones. Sí, lo habéis leído bien. El país que lleva más de un siglo derrocando gobiernos en América Latina, financiando golpes de Estado y entrenando escuadrones de la muerte dice que México quiere desestabilizarlo. ¿Con qué? Con libros de texto. Con un canal de televisión pública. Con consulados que asesoran legalmente a sus propios ciudadanos.
Mientras tanto, agentes del ICE ejecutan a Renée Good, una madre de tres hijos, disparándole tres veces en Minneapolis. Trump la llama terrorista. 60.000 personas salen a las calles bajo cero grados. Y los medios trumpistas hablan del «peligro» de TV Migrante, un canal cultural mexicano.
¿La realidad? La USAID ha transferido más de 111 millones de pesos a organizaciones opositoras en México desde que ganó López Obrador. Eso sí está documentado. Pero de eso no habla nadie.
Trump dice que no necesita el derecho internacional para atacar a México. Amenaza con invasiones. Secuestra presidentes en Venezuela. Y sus medios acusan a México de «golpe invisible» por tener un canal de televisión.
La hipocresía del imperio al descubierto. Todo con datos, documentos y hechos. Sin pelos en la lengua.