El Gran Wyoming se despachó a gusto en esta entrevista explosiva donde no dejó títere con cabeza. Desde el escándalo del novio de Ayuso – ese «defraudador confeso» que facturó siete veces más y decidió fabricar facturas falsas – hasta la hipocresía de un sistema que protege a los corruptos cuando están bien conectados.
Wyoming lo tiene claro: si este tipo no fuera el novio de Ayuso, estaría en la cárcel como todos los demás. Pero aquí tenemos a todo el gobierno de Madrid dando la cara por un delincuente fiscal que encima se hace la víctima después de llevarse 2 millones. También habla del piso de Ayuso pagado por empresas que cobran millones de la Comunidad de Madrid, de Miguel Ángel Rodríguez y sus mentiras sistemáticas, y del emérito con sus 15.000 millones mientras se queja de no tener pensión.
Lo más grave: están destruyendo el sistema democrático al normalizar que políticos y periodistas puedan mentir. Como dice Wyoming, un periodista que miente no es periodista, es un difamador. Y esto es exactamente lo que buscan: acabar con la democracia desde dentro.