Trump está cometiendo el error geopolítico más grande de la historia moderna. Mientras persigue científicos extranjeros y congela fondos a universidades como Harvard, China se está quedando con todo el talento que hizo grande a Estados Unidos.
No es propaganda, son hechos. Mientras Trump impone tarifas de 100.000$ a las visas H1B y exige listas de estudiantes extranjeros como si preparara una caza de brujas, China ofrece 20 años de financiación sin condiciones a premios Nobel.
El resultado es devastador: el próximo gran avance en IA, computación cuántica o biotecnología no vendrá de Boston o San Francisco, sino de Shanghai o Pekín. No porque China sea más innovadora, sino porque Trump le está entregando los innovadores en bandeja de plata.
La historia se repite: EEUU se benefició de la paranoia n*zi que expulsó científicos judíos. Ahora le toca ser el régimen paranoico que expulsa sus mejores mentes, y a China recoger los beneficios.