Javier Milei tiene un problema enorme y no es solo que no pueda caminar por las calles de su propio país sin que lo echen. Su verdadero problema es la gente que lo rodea: Espert acaba de ser imputado por recibir 200.000 dólares del narco y ha tenido que bajarse de las listas, pero la Junta Electoral rechazó reimprimir las boletas, así que su cara seguirá apareciendo en los 14 millones de papeletas.
Mientras tanto, Lilia Lemoine protagoniza uno de los momentos más vergonzosos en el Congreso al arrancar y romper un cartel que decía «Narcotráfico Nunca Más», para luego hacerse la víctima. Y por si fuera poco, acabamos de descubrir el precio que Milei está pagando por el rescate de Estados Unidos: uranio, litio y recursos naturales de Argentina a cambio de unos dólares prestados.
Todo esto mientras sus seguidoras admiten en cámara que no saben ni por qué lo apoyan, y la campaña entera se convierte en un espectáculo bochornoso. ¿Hasta cuándo va a durar este circo?