Le ha vuelto a pasar. Feijóo tropieza con su propia lengua otra vez y esta vez ha sido para flipar. Queriendo dar lecciones de feminismo al PSOE termina diciendo exactamente lo contrario de lo que pretendía. «El feminismo no se practica, señor Sánchez… digo, no se predica… se practica». Hasta Cuca Gamarra se ríe.
Y en medio de este circo, Rufián les suelta la realidad: «¿De qué sirve que el país crezca si la gente no puede comprar tres filetes?» Le pregunta a Sánchez por qué no topa los precios de los alimentos cuando los supermercados se están forrando. Porque al final, los datos macro están muy bien para los titulares, pero la gente no come rankings.