Donald Trump acaba de quitarle la visa al presidente de Colombia, Gustavo Petro. No a un narcotraficante, no a un terrorista, sino a un jefe de Estado en ejercicio. ¿Su crimen? Decir verdades incómodas en la ONU.
En este video vemos los discursos completos que enfurecieron al presidente naranja: Petro diciéndole a los soldados estadounidenses que desobedezcan órdenes criminales, denunciando que no existe ningún «pueblo elegido de Dios», ni en Estados Unidos ni en Israel, y pidiendo que se detenga el genocidio en Gaza.
Trump violó todas las normas de inmunidad diplomática para castigar a un presidente que se atrevió a proponer una alternativa real al monopolio estadounidense de la violencia. Petro no se arrodilla como otros líderes latinoamericanos, y eso el Imperio no lo perdona.