Milei acaba de protagonizar uno de los episodios más surrealistas de su presidencia: montarse un auto-cumpleaños donde se puso a cantar con su banda mientras Argentina sigue hundiéndose en la pobreza. Y sus seguidores intentan compararlo con Claudia Sheinbaum haciendo gimnasia en un evento público. En serio, ¿están comparando eso?
El contraste entre México y Argentina es brutal. Mientras Sheinbaum inaugura trenes, escuelas y hospitales, Milei desfinancia el Garrahan, asfixia las universidades y ahora va a Estados Unidos a pedirle dinero a Trump de rodillas. Mientras en México la pensión de adultos mayores es un derecho constitucional, en Argentina los jubilados cobran 302.000 pesos cuando necesitan más de 1 millón para no ser pobres.
La diferencia entre ambos proyectos políticos no puede ser más evidente: uno construye futuro con inversión social, el otro desmantela el Estado con saña neoliberal. Y lo peor es que Milei celebra haber «reducido la pobreza» después de dispararla él mismo al 55%. Son 3 millones de argentinos más en la pobreza desde que llegó al poder.