IRÁN ATACA A EEUU Y DESTRUYE SU MEJOR AVIÓN. TRUMP DIJO QUE ERA IMPOSIBLE

El ejército más caro de la historia de la humanidad acaba de perder uno de sus activos más valiosos: un F-35, el caza «invisible» de […]

El ejército más caro de la historia de la humanidad acaba de perder uno de sus activos más valiosos: un F-35, el caza «invisible» de 100 millones de dólares que se vendió durante décadas como imposible de detectar, de rastrear y, desde luego, de derribar. Irán lo ha hecho. Y lo ha hecho justo horas después de que tanto Trump como su secretario de Guerra declarasen públicamente que las defensas aéreas iraníes habían sido arrasadas. La sincronía entre la fanfarria de Washington y la realidad sobre el terreno ha alcanzado dimensiones cinematográficas.

Lo más revelador no es el avión en sí, que ya es mucho. Lo más revelador es el patrón que lleva semanas repitiéndose: Trump abre la boca, proclama victoria, y los hechos le contradicen en cuestión de horas. Tres aviones perdidos en menos de tres semanas, hasta un 10% de la flota de drones Reaper posiblemente destruida, más de 22.000 millones gastados en una guerra que iba a durar «un bombazo». Y ahora hablan de que necesitarán hasta septiembre como mínimo. Esto no es una guerra quirúrgica. Es un desastre estratégico en cámara lenta.

Y mientras los soldados ponen el cuerpo y vuelven a casa en ataúdes, nosotros lo pagamos en la gasolina.