IRÁN DERRIBA DOS AVIONES MÁS DE EEUU Y TRUMP PIDE MÁS DINERO PARA «GANAR». ESTO ES UNA LOCURA.

Irán ha derribado dos aviones más de Estados Unidos en la misma semana en que Trump presentó el mayor presupuesto militar de los últimos 80 […]

Irán ha derribado dos aviones más de Estados Unidos en la misma semana en que Trump presentó el mayor presupuesto militar de los últimos 80 años: 1,5 billones de dólares. Un F-15 caído en la provincia de Kohkiluyeh. Un A-10 Warthog en el golfo Pérsico. Un aviador desaparecido en territorio iraní con recompensa ofrecida por su paradero. Y el Pentágono, mientras todo esto ocurría, en silencio total. Eso no es ganar una guerra. Eso es perderla en público y fingir que no.

Lo que está pasando dentro del ejército estadounidense debería alarmar a cualquiera. Hegseth, el expresentador de televisión al frente del Departamento de Defensa, despidió en un solo día al jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra y a otros dos generales, en plena guerra activa, aparentemente porque se oponían a una invasión terrestre de Irán. La frase que resume lo que queda: «La gente ya ha aprendido que si hablas, te quedas sin carrera.» Eso en el ejército de una democracia, en medio de un conflicto real, no es una anécdota. Es una alarma.

Y mientras tanto, ¿quién paga todo esto? Los más pobres. El presupuesto elimina las ayudas para calefacción de 4.000 millones de dólares, recorta la vivienda, la sanidad, el medioambiente. Y reserva 10.000 millones para embellecer Washington con arcos de triunfo. Trump prometió que no habría guerras eternas. Lo que está entregando es la militarización más brutal de la economía americana desde la Segunda Guerra Mundial, sin plan, sin generales que le digan la verdad, y con un soldado desaparecido en las montañas del suroeste de Irán.