Trump atacó Irán sin consultar a nadie, sin autorización de la ONU, sin plan, y ahora el Estrecho de Ormuz, por el que pasa el 20% del petróleo mundial, está cerrado. Los barcos parados, las aseguradoras fuera, el barril de Brent disparado un 7%… y los analistas avisando de que podemos superar los 100 dólares si esto sigue.
Lo peor es que este ataque no tiene ningún misterio: Trump lleva semanas hundiéndose en las encuestas, el caso Epstein le persigue, su guerra arancelaria le explota en la cara… y hizo lo que hacen los políticos mediocres cuando no saben qué hacer: inventarse un enemigo exterior.
España, por cierto, vetó el uso de bases militares para este ataque.