Este domingo 21 españoles llegaban a Madrid después de estar secuestrados por Israel. Su único delito: intentar llevar comida y medicinas a Gaza rompiendo un bloqueo ilegal de 18 años.
Rafael Borrego, Ada Colau y otros activistas cuentan cómo fueron torturados en prisiones israelíes: golpes, humillaciones, sin comida ni agua, apuntándoles con fusiles a la cabeza. Todo mientras el ministro de exteriores israelí se jactaba grabando vídeos. Todavía quedan 28 españoles detenidos que se niegan a firmar documentos falsos.
Pero la respuesta ha sido masiva: medio millón de personas en las calles de toda España, manifestaciones en Santiago de Compostela con 50.000 personas, protestas en toda Europa. La solidaridad se ha activado de la mejor manera posible.