Javier Milei se fue a Estados Unidos con el dinero de tus impuestos para hacer esto: bailar copiando los pasos de Donald Trump como si fuese un bufón colonial. Pero más allá del ridículo patético del baile, lo que dijo en Washington es todavía peor.
Mientras Nueva York acaba de elegir por mayoría aplastante a Zohran Mamdani, un socialista demócrata que propone regular alquileres y transporte público gratuito, Milei llama a esto «comunismo» e invita a los neoyorquinos a mudarse a Argentina. Sí, a la Argentina que se está hundiendo, donde el salario mínimo perdió más de un tercio de su valor, la inflación sigue devorando salarios, y el peso está tan débil que tuvieron que quemar mil millones de dólares en tres días para evitar el colapso total.
Y mientras invita a refugiados imaginarios del «comunismo neoyorkino», su gobierno está de rodillas rogando un rescate de 20.000 millones de dólares a Estados Unidos. Argentina está quebrada, sin reservas, dependiendo completamente de que papá Trump pague las cuentas. Mientras tanto, los argentinos huyen en masa: profesionales, médicos, ingenieros, todos buscando escapar del desastre de Milei.
Esto no es soberanía, es entrega colonial. Milei está vendiendo Argentina por cuatro dólares: litio, cobre, oro, todo para multinacionales extranjeras mientras destruye subsidios, pulveriza salarios y convierte el transporte en un lujo. Y todo esto aderezado con bailes ridículos y declaraciones delirantes.