La decisión más delirante del juez Peinado hasta la fecha: pedir TODOS los correos electrónicos de Begoña Gómez desde 2018. Siete años completos de comunicaciones. ¿Es esto una investigación judicial o una expedición de pesca con dinamita?
Después de más de un año investigando sin encontrar una sola prueba sólida, Peinado recurre ahora al método de «a ver qué cae». No busca delitos específicos – busca titulares. No investiga hechos concretos – rastrea esperando encontrar algo que filtrar a sus medios afines.
Esta no es justicia. Es guerra judicial sucia financiada por las organizaciones de extrema derecha que iniciaron esta denuncia cutre con recortes de prensa como única «prueba».