Llevaban meses construyendo el ataúd. Todos los grandes medios, todos los analistas de siempre, repitiendo que Colombia era un desastre, que Petro había fracasado y que cualquier expectativa electoral era un chiste. Y entonces llegaron las encuestas.
Una firma encuestó a 3.800 personas en 147 municipios de toda Colombia y los resultados lo cambian todo: Petro sube del 38% al 49% de aprobación. Iván Cepeda lidera con un 43% en primera vuelta, más del doble que su más cercano rival. Y en segunda vuelta, el candidato de la izquierda ganaría con casi 60% frente a un 37%.
¿Por qué está pasando esto? Hay un momento clave: el 3 de febrero de 2026 en el Despacho Oval. La derecha llevaba meses prometiendo que esa reunión iba a ser el fin de Petro. Y resultó ser justo lo contrario. Petro salió con la frente alta, con la gorra del trumpismo reescrita en español, con «Américas». Y la derecha colombiana, que tanto anhelaba ese desastre, se quedó muda, sin argumentos y sin saber por dónde salir.