Mira, esto que está pasando en Argentina es tremendo. Javier Milei literalmente tuvo que salir corriendo de sus propios actos en Santiago del Estero porque la gente le gritaba de todo – y no precisamente cosas bonitas. A solo 7 días de las elecciones del 26, el tipo está en caída libre total.
Lo más patético es ver cómo saluda desde su «papamóvil del odio» a literalmente 30 personas como si estuviera ante multitudes. Mientras tanto, su hermana robó el 3% de la Agencia Nacional de Discapacidad y él la sigue protegiendo diciendo que son «chimentos de peluquería».
El tipo viene presumiendo de hacerse fotos con Trump y de dormir donde dormía Churchill mientras Argentina se hunde. Las encuestas están fatales, perdió por 14 puntos en Buenos Aires, y ahora hasta intentan usar fake news españolas ya desmentidas sobre Podemos para salvarlo.
La realidad es que el experimento libertario ya fracasó – dos rescates financieros de EEUU lo confirman. Y lo que queda por delante el 26 de octubre es decisivo: o Argentina frena este desastre o profundiza en un autoritarismo disfrazado de libertad económica.