La campaña de Javier Milei es un desastre total. El presidente no puede ni pisar la calle sin que el pueblo argentino le grite «ladrón» y «chorro», mientras su hermana Karina (la del escándalo del 3%) tiene que salir escoltada con mantas blindadas.
Su candidato estrella José Luis Espert acaba de ser imputado por cobrar 200.000 dólares de un narco y ha tenido que abandonar la candidatura. Milei, que hace días lo llamaba «gladiador» y decía que todo eran «chimentos de peluquería», ahora se niega a hablar del tema. Y cuando le preguntan en una entrevista, responde: «¿Quieres hablar del asesinato de Kennedy?». Increíble.
En el Museo de Cera de Madrid lo han representado como un perrito faldero al lado de Trump. Y es que eso es exactamente lo que es: va por 13ª vez a Estados Unidos a suplicarle dinero a Trump. Un presidente sin pueblo, sin credibilidad y rodeado de escándalos. Esto se está cayendo a pedazos.