Donald Trump acaba de cruzar una línea que nunca debería haberse cruzado. El presidente de Estados Unidos ha pedido públicamente en su red social la pena de muerte para seis congresistas demócratas. Sí, habéis leído bien: PENA DE MUERTE. ¿Su crimen? Compartir un video recordándole a las Fuerzas Armadas que tienen derecho y obligación de rechazar órdenes ilegales.
Esto no es una broma, no es una metáfora ni una exageración. Es el presidente escribiendo en mayúsculas que legisladores electos merecen ser ejecutados. Estamos ante un comportamiento dictatorial en toda regla, y lo más aterrador es que nadie parece poder detenerlo.