Liam Ramos tiene cinco años. Cinco añitos. Y ha sido detenido por el ICE de Donald Trump. Lo sacaron de su casa después del colegio y lo usaron como cebo humano para entrar en su vivienda y detener a más gente de su familia.
Esto no es una película, esto está pasando ahora mismo en Estados Unidos.
Un niño de cinco años siendo escoltado por paramilitares, asustado, sin entender nada, mientras Trump y su maquinaria de deportaciones masivas arrasan con todo a su paso.
Porque cuando un gobierno empieza a utilizar niños como instrumentos de represión política, la historia ya nos ha enseñado que las cosas nunca terminan bien. Y esto me recuerda demasiado a la Alemania de los años 30.