Trump lo ha confirmado con su propia boca: está planteándose atacar Irán. Y no es un rumor ni una filtración. Lo dijo él, sentado en la Casa Blanca, sin pestañear.
Pero lo que nadie te está contando es por qué ahora. Sus aranceles acaban de ser tumbados por el Tribunal Supremo. Las encuestas lo hunden. La economía está aplastando a las familias americanas. Y un presidente acorralado hace siempre lo mismo: busca un enemigo exterior y enciende una hoguera lo bastante grande para que nadie mire las llamas de casa.
En este vídeo analizo los números reales del despliegue militar, qué significa para el petróleo y para la gasolina, qué piden realmente en las negociaciones con Irán (y por qué parecen diseñadas para fracasar), y el detalle que lo resume todo: Trump acusó a Obama en 2011 de exactamente esto.