Trump acaba de mostrar su verdadera cara con Venezuela. Después de toda la operación para sacar a Maduro, resulta que no va a haber elecciones. El secretario de Estado Marco Rubio se rio literalmente en la cara de una periodista cuando le preguntaron cuándo habría votaciones. Y lo más fuerte: Trump ha descartado a María Corina Machado diciendo que «no tiene el respeto del país» y ha preferido negociar con Delcy Rodríguez, la número dos del chavismo.
La misma María Corina que dedicó su Nobel de la Paz a Trump ahora está en silencio, humillada. Edmundo González Urrutia, el supuesto ganador de las elecciones, ni siquiera fue mencionado. Trump ha confesado sin pudor que lo que quiere es el petróleo venezolano y que las petroleras estadounidenses van a entrar a «generar ganancias».
Esto es colonialismo puro. Cambiar una dictadura por otra, pero esta vez controlada desde Washington. El imperialismo ya ni se molesta en guardar las apariencias.