Estados Unidos e Israel acaban de atacar Irán. Bombardeos sobre Teherán, la capital, mientras Trump sale en vídeo con una gorra intentando justificar lo injustificable. El mismo argumento de siempre: las armas de destrucción masiva de Irak, pero con otro país y otro nombre.
Lo más grave de todo esto no son solo los bombardeos. Es que Trump ha lanzado una guerra sin pedir permiso al Congreso, que es quien tiene esa potestad según la Constitución de los Estados Unidos. Eso es comportarse como un dictador, punto.
Y encima, este es el mismo tipo que ganó las elecciones prometiendo que EEUU iba a salir de las guerras en el extranjero. Que iba a pensar en la clase trabajadora. Que iba a hacer América grande de nuevo. Resultado: aranceles que suben los precios dentro, y ahora una guerra regional que puede desestabilizar la economía mundial y disparar el precio del petróleo a través del estrecho de Ormuz.
La declaración de Trump es para verla con la boca abierta. Le habla al pueblo iraní diciéndoles que es «su momento de libertad». Le dice a los militares que se rindan o «enfrentarán una muerte segura». Esto no es un ataque quirúrgico. Es una declaración de guerra total. Seguimos informando.