El gobierno de Trump se cae a pedazos y no precisamente por las guerras o los aranceles. Esta semana ha explotado uno de los escándalos más representativos de todo lo que es esta gente: el marido de Kristi Noem, la que fue jefa del aparato de inmigración más brutal de EEUU en décadas, ha aparecido en el Daily Mail con fotografías comprometidas y más de 25.000 dólares gastados en plataformas de contenido adulto. La misma mujer que llamó «escoria» a los migrantes y posó sonriente en las prisiones de Bukele ahora dice estar «devastada». Claro que sí.
Y esto no es una anécdota, es el patrón de siempre. Trump con tres matrimonios y una condena penal encabeza el movimiento de los «valores familiares». Milei, sin pareja conocida ni hijos, con cuatro perros clonados y su hermana como eje vital, nos explica cómo debe organizarse la familia. Y para rematar, Paula White, la directora de la Oficina de Fe del gobierno de Trump, prometiendo ángeles a cambio de 1.000 dólares. Un gobierno de predicadores falsos de manual.
La derecha conservadora lleva décadas usando la moral como arma de control hacia abajo, mientras arriba hacen exactamente lo que les da la gana. Lo de Kristi Noem es la radiografía perfecta de una hipocresía que no tiene límites. Si esto te parece importante, compártelo.