Estados Unidos lleva décadas vendiéndose como la tierra de las oportunidades, el faro de la democracia. Pero los datos cuentan una historia muy diferente. Mientras Trump sigue vendiendo el sueño americano con su «Make America Great Again», la realidad es que EEUU está en clara decadencia.
Hablamos de cifras brutales: 68.000 puentes a punto de colapsar, infraestructuras de hace 70 años, una esperanza de vida que cae mientras en Europa sube, 45.000 muertes anuales por falta de sanidad… Y eso solo es el principio.
El metro de Nueva York se cae a pedazos, hay ciudades donde no se puede beber el agua del grifo, la tasa de encarcelamiento es la más alta del planeta. Los números no mienten: EEUU gasta 877.000 millones en defensa pero tiene un sistema sanitario que deja morir a su gente.
El sistema está podrido y Trump solo lo acelera. Mientras él vende humo, las infraestructuras colapsan, la sanidad es un privilegio de ricos y la desigualdad se dispara.