TRUMP DICE QUE LA GUERRA DE IRÁN NO FUE SU IDEA. TIENE MIEDO.

Donald Trump acaba de protagonizar uno de los días más surrealistas de su presidencia en plena guerra con Irán. Primero, señaló en público y con […]

Donald Trump acaba de protagonizar uno de los días más surrealistas de su presidencia en plena guerra con Irán. Primero, señaló en público y con nombre y apellido a su propio Secretario de Defensa —un ex presentador de Fox News sin ningún historial militar— como el responsable de haber empujado hacia el conflicto. Después, llamó a la guerra «operación militar especial», copiando literalmente el manual de Vladimir Putin. Y para cerrar la jornada, se quedó dormido en un acto oficial rodeado de cámaras. El mismo hombre que durante años llamó «Sleepy Joe» a Biden.

El panorama real es demoledor: el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado, el petróleo no para de subir, los mercados están nerviosos, ya hay 13 militares estadounidenses caídos, y sus propios generales —incluyendo el ex Secretario de Defensa Jim Mattis— admiten en público que no hay ninguna salida buena. Trump lleva ya varios «ultimátums» que se convierten en prórroga tras prórroga. Cuando el ultimátum tiene segunda parte, ya no es un ultimátum: es una negociación mal disfrazada de firmeza.

Y mientras todo eso ocurre, los hombres más poderosos del gobierno de Estados Unidos están sentados en una mesa compitiendo para ver quién le hace el mejor elogio al jefe. Esto ya no es un gabinete, es una corte real. Y lo más preocupante no es el caos, sino la desconexión total entre el relato oficial y la realidad.