Trump acaba de soltar una bomba en una entrevista con Politico que deja claro lo que muchos ya sospechábamos: metió mano en las elecciones de Argentina. Y lo dice él mismo, sin vergüenza ninguna. «Milei estaba perdiendo las elecciones y yo le ayudé. Por eso ganó». Así, tal cual.
Pero espera, que la cosa se pone peor. Ahora dice que está considerando «involucrarse» en las elecciones europeas porque, según él, Europa está siendo destruida. O sea, que ya no se conforma con meter las narices en Argentina, ahora quiere controlar quién gobierna en Europa. El tipo va de Salvador del mundo libre mientras admite abiertamente que manipula elecciones.
Y lo más increíble es que lo dice como si fuera lo más normal del mundo. Como si fuera su derecho decidir quién gana y quién pierde en países que no son el suyo. Esto es colonialismo 2.0, pero con redes sociales y billonarios metiendo pasta.