Esto ya es demasiado grave. Donald Trump acaba de cruzar una línea roja que ni siquiera los presidentes más belicistas de Estados Unidos se habían atrevido a cruzar. Ha amenazado abiertamente con invadir Groenlandia, un territorio que pertenece a Dinamarca, un país europeo, un aliado de la OTAN.
Y no lo ha dicho de forma ambigua o diplomática. Lo ha dicho claro: no descarta el uso de la fuerza militar para quedarse con Groenlandia. Esto no es solo una provocación, es imperialismo puro y duro del siglo XXI. Trump está diciendo que si un territorio le interesa, simplemente lo va a tomar, sin importarle la soberanía de otros países.
Lo peor de todo es que esto no es una locura aislada. Trump también ha amenazado con invadir Panamá y anexionarse Canadá. Está dejando claro que Estados Unidos va a volver a comportarse como un imperio colonial, pero esta vez contra sus propios aliados en Europa.