TRUMP HACE ALGO DESESPERADO DESDE LA CASA BLANCA. ESTO NO ES BROMA.

Trump vende relojes por 499 dólares con su cara grabada como si fuera un presentador de teletienda. Parece una broma, pero no lo es. Y […]

Trump vende relojes por 499 dólares con su cara grabada como si fuera un presentador de teletienda. Parece una broma, pero no lo es. Y lo peor no son los relojes.

Mientras renuncia a su sueldo presidencial con mucho dramatismo —2,5 millones en cuatro años— su patrimonio ha crecido 1.400 millones de dólares en menos de un año. Según Forbes, ha pasado de 3.900 a más de 7.300 millones. Un 273% de incremento. ¿Cómo? Proyectos inmobiliarios en países a los que luego les baja los aranceles, criptomonedas que caen un 95% y dejan a sus propios votantes sin nada, un avión de 400 millones regalado por Qatar, y empresas que le pagan docenas de millones a cambio de contratos gubernamentales multimillonarios.

Esto no es excentricidad de millonario. Esto tiene un nombre: corrupción. Y lo peor es que nadie le para.