Trump y sus amigos oligarcas han comprado TikTok y ya empiezan con la censura. Resulta que ahora no puedes hablar de Jeffrey Epstein ni de lo que está pasando en Minnesota sin que te tumben el contenido. Los mismos que decían que TikTok era una red social china peligrosísima que iba a destruir la democracia americana, ahora la controlan ellos. Y adivina qué están haciendo: exactamente lo mismo que acusaban a China de hacer.
Mientras tanto, en Minnesota hay protestas masivas que no te cuentan en los medios tradicionales, y cualquier mención a Jeffrey Epstein y sus conexiones con Trump desaparece mágicamente de la plataforma. La libertad de expresión que tanto defendían estos hipócritas solo existe cuando les conviene.
Esto no es teoría de la conspiración, es lo que están denunciando cientos de usuarios. Trump está construyendo su propia red de censura y control, utilizando las mismas herramientas que decía combatir. Orwell se quedaría corto.